El Gobierno chileno ha comenzado a tratar el proyecto de Ley de TV digital en el Senado, para intentar resolver los consiguientes problemas, entre ellos, que las emisoras de TV de aire quieren que los operadores de TV restringida les paguen por sus señales, en tanto los cableoperadores y plataformas de DTH se niegan a ello, alegando que "prestan un servicio", al expandir el alcance a zonas donde las señales no llegan con la suficiente nitidez.
Con la legislación hasta ahora vigente, la Justicia ha rechazado en dos niveles los reclamos de las televisoras; falta el dictamen de la Corte Suprema, según publica el diario "La Segunda".
Otra cuestión que preocupa a todos los sectores es el anuncio de que de los 7 canales terrestres actuales se pasaría a 90. Considerando que el mercado publicitario chileno crece al 1% anual, es evidente que la publicidad no será suficiente para costear más que una pequeña parte de las nuevas alternativas; por lo tanto, aparecería., como en España, la figura de canales TDT por suscripción. Entre quienes se tienen confianza está el Canal del Fútbol que, de obtener una licencia TDT, pasaría a ser ofrecido como canal de pago terrestre en lugar de figurar como opción "premium" disponible sólo a quienes contraten al mismo tiempo un paquete básico de cable o DTH.
La idea predominante es que los operadores de TV paga deban pagar por la retransmisión en aquellas zonas donde la señal de aire se recibe bien, un criterio subjetivo. Desde el punto de vista económico, a las televisoras les convendrá pagar por una antena común de retransmisión en tales zonas, antes que renunciar a una parte de los 45 millones de dólares por año que esperan recaudar en conjunto, un 9% de los ingresos que declaran (en el orden de los 500 millones de dólares anuales).
Los ingresos de la industria de TV paga son estimados de manera más difusa, entre 1.000 y 2.000 millones de dólares anuales. De acuerdo a Business Bureau, a fines de 2011 había alrededor de 2,5 millones de suscriptores, quienes, a un precio promedio de suscripción promedio para la región (22 dólares mensuales) representarían mil 800 millones de dólares de facturación por año. Un argumento que los broadcasters estiman contundente es que el 60% de la sintonía de los usuarios de TV paga está concentrada en los canales de aire, según ANATEL, la entidad que los agrupa.